En la aldea de Castañuelas tuvo lugar un acontecimiento muy extraño, el señor Lorenzo se había ido junto con el verano y el señor Toñín, junto con el otoño. Los aldeanos estaban preocupados, así que decidieron llamar a las hadas de la naturaleza para que solucionasen esta situación, porque si no llegaban pronto, los castaños se moriría de pena, al no poder dar castañas.